Construcción de Pérgolas
A la hora de construir nuestra pérgola debemos tener en cuanta una serie de pasos para lograr un resultado óptimo.
Comenzar
Para comenzar, debemos Evaluar el lugar donde será colocada. Hay que tener en cuenta la consistencia del sueño, debiendo este ser firme ya que en el deberemos anclar los postes.
Si no contamos con un suelo firme o si deseamos su colocación en el
jardín, será necesaria la realización de cubos de cemento (pueden estar escondidos bajo tierra) que nos den la mayor sujeción posible, y protegiendo el poste de la acción corrosiva del suelo sobre los materiales. Más aun sobre la madera, que para soportar la acción de la tierra debe estar tratada con autoclave y aún así, el contacto con el suelo, finalmente la terminará afectando.
Luego de evaluado el lugar donde vamos a colocar nuestra pérgola, debemos diseñar la forma.
Allí deberemos tener en cuenta si queremos que se apoye contra una pared, o si va a ser una construcción libre dentro de un espacio propio.
En caso de que utilicemos la pared como apoyo, los estribos nos serán de gran ayuda en la sujeción a la pared, sin necesidad de encastrar una viga en la propia pared.
Para estos casos la combinación de acero y madera se presenta coo una opción por demás estética y la más estable y fuerte. Una de las ventajas de estas pérgolas que utilizan una pared como apoyo es la integración con la construcción preexistente, así como la caída de agua, que se hace en un solo sentido, simplificando esta característica.
Sin duda, al ahorrarnos 2 postes y 2 paneles laterales, será una opción más económica que una pérgola aislada.
El próximo paso a evaluar es si la pérgola será sencilla o doble.
Finalizando, habrá que escoger la apertura de alguna de las paredes de la
pérgola, o si decidimos que estén todas cerradas. Si decidimos por esto último, podemos utilizar un cerramiento de celosía, o por un cerramiento total que se realiza con un machihembrado sencillo de colocar.
En cuanto a las uniones, podemos escoger entre varias formas de unir los pilares a las vigas y luego a las viguetas.
Hablando de la cubierta, nos presenta una serie de variedades entre las cuales escoger. Podemos hasta optar por dejar la pérgola sin ningún tipo de cubierta, tal es el caso cuando queremos utilizarla para que la utilicen de asidero las plantas trepadoras y su fin meramente decorativo.
En caso de querer una
pergola cerrarla, podemos utilizar brezo, muy fácil de colocar, aunque no nos protege de la lluvia.
Para poder utilizarla en días lluviosos, podemos colocar un friso machihembrado de madera que se vuelve muy vistoso desde el interior, también podemos utilizar un tablero OSB o fenólico como opción sencilla y económica.
Independiente de la opción de cobertura de madera que elijamos siempre debemos colocarle algo por encima para preservarla de la corrosión del ambiente y ante cualquier caso, la cubierta deberá estar inclinada en un ángulo que variará en función del material seleccionado.
En cuanto a la
construcción de la pergola, luego de que evaluamos todos los pasos anteriores, solo debemos adecuar la pérgola deseada a nuestras posibilidades, destino y presupuesto.
Primero debería dibujar el diseño que desea realizar, no olvidando tener en cuenta todas las medidas y as piezas que vamos a necesitar. Realice su lista de materiales necesarios y trate de comprarlo todo en un mismo sitio, para así abaratar la compra por tratarse de mucha mercadería.
Ya en casa, lleve a cabo de manera ordenada, cada paso en la instalación de su pérgola.